domingo, 27 de enero de 2013

Metacognición y lenguaje escrito en la formación de docentes de telesecundaria



Norma Lilia Díaz Ávila
Docente investigadora de la Escuela Normal Profr. Rafael Ramírez
Chilpancingo, Guerrero, México.

"Enseñar metacognitivamente es
  reconocer el valor de generar   
mejores procesos de pensamiento"



Sistematizar el capital intelectual  y las habilidades  de las personas altamente capacitadas es uno de los retos que debe asumir la educación actual para responder a los desafíos de la sociedad del conocimiento. En este contexto,  la calidad en la  formación de docentes constituye un factor clave para el  logro de los  estándares internacionales de aprendizaje y la reducción de las brechas cognitivas existentes.
            En este contexto, se comparte parte del proyecto de la investigación cualitativa en proceso denominada: Factores asociados al desarrollo de las habilidades metacognitivas de los estudiantes normalistas. Misma que se deriva de un estudio cuantitativo de diagnóstico sobre el nivel de habilidades metacognitivas de los estudiantes normalistas realizado el ciclo escolar pasado. Este estudio, parte del supuesto de que desarrollar en un alto nivel la metacognición en la expresión escrita, puede facilitar  el proceso de consolidación de las competencias para desempeñar una función docente acorde con los  retos de la sociedad del conocimiento. Contiene un breve comentario sobre la política educativa que enmarca el nuevo modelo curricular de educación normal, algunos antecedentes teóricos y un sencillo análisis de la relación entre metacognición y lenguaje.

I. Política educativa y formación docente.
     En la década de los noventa, los documentos internacionales definieron a la educación  como un instrumento para fortalecer el desarrollo humano y el  bienestar social (Delors,1996), como una palanca  para incorporar a los países menos desarrollados  en la globalización económica. Esta política, enmarcó la definición del rumbo que seguiría en adelante el Sistema Educativo Mexicano.
Desde la firma en 1992, del Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación Básica, la calidad educativa se estableció como una categoría orientadora que marcó la implementación de transformaciones en el sistema. Así, se impulsó la revaloración de la docencia, bajo enfoques teóricos derivados de análisis internacionales, que  dictaron la necesidad de  regirse en los principios de  eficacia, eficiencia y  equidad;  promoviendo  la renovación  curricular, la gestión estratégica y  nuevas formas de trabajo docente. Está misma política se promueve en el Plan Nacional de Desarrollo 2001-2006. En general, las  reglas del libre mercado, permearon la planeación del  enfoque educativo para el siglo  XXI.
El Programa Sectorial de Educación 2007-2012,  afirma que en la sociedad del conocimiento, la competitividad de los países depende de la fortaleza de sus sistemas educativos así como de la capacidad de generar y aplicar nuevos conocimientos. De ahí que en el enfoque educativo actual, cobra vital importancia  el desarrollo de las habilidades cognitivas como un factor para facilitar el conocimiento y la calidad del mismo. En el marco de esta política educativa, el nuevo Modelo Curricular para la Formación Profesional de los Maestros de Educación Básica (DGSPE, 2010), para la formación de profesores de educación básica, establece que se debe  promover una educación conforme a las necesidades de la sociedad actual, con ello se privilegia  el fomento  de los procesos  y capacidades cognitivas para que los noveles docentes se adapten sin problema a las aceleradas transformaciones del mundo.  En este contexto, el desarrollo del lenguaje y la cognición adquieren gran importancia para  garantizar el éxito académico. Especialmente  en educación  normal,  son  indispensables  no sólo para obtener conocimientos, también son necesarias para  la comunicación, la interacción social,   la mejora personal y  el desempeño óptimo de la función educativa. 
       Por otra parte, una de las premisas fundamentales que contiene este nuevo enfoque de formación docente; es la innovación educativa,  que en la práctica  conlleva al incremento del capital intelectual, a la mejora de las competencias y al desarrollo de habilidades asociadas con el  pensamiento estratégico, cuyo alcance se identifica claramente en  la conceptualización de competencia como:  “…la capacidad del docente para realizar un conjunto de acciones ante una situación auténtica, en las que moviliza diversos recursos internos (cognitivos, metacognitivos, disposicionales, atributos físicos) y externos (materiales, sociales, simbólicos: tales como lenguajes y códigos), con el fin de solucionar un problema."(DGSPE, 2010.p.132). El desarrollo de esta capacidad  implica  que el estudiante, reflexione, tome decisiones,  elabore explicaciones y comparta con otros del conocimiento que construya.
            Los fundamentos  pedagógicos y psicológicos de los documentos base para la reforma de educación normal (DGSPE, 2010 y 2011), resaltan la importancia de enseñar a pensar, como un aspecto necesario para el desarrollo de las competencias docentes, en contraste con el énfasis  en  el conocimiento de contenidos y el desarrollo de habilidades básicas del Plan de estudios 1999 de la  Licenciatura en Secundaria  aún vigente;  en el cual  no se consideran substancialmente los elementos del meta aprendizaje y los factores epistemológicos que intervienen  en el desarrollo de las habilidades cognitivas de orden superior, por tanto, los estudiantes normalistas no se entrenan en  la reflexión sobre sus propios saberes, o en la forma en cómo los producen y   cómo aprenden.
                        Estos elementos  permiten proponer  la necesidad de establecer estrategias para apoyar el desarrollo de las habilidades metacognitivas en los estudiantes que egresarán con el plan de estudios aún vigente;  en este caso a través de la expresión escrita, porque es una capacidad que apoya  el incremento del capital intelectual,  el desarrollo del lenguaje y la cognición.

II. Antecedentes teóricos.
            Históricamente han coexistido dos formas principales de concebir el aprendizaje: como un proceso  de asociación  y como un proceso de  reestructuración.  El aprendizaje por  asociación  fue desarrollado por los modelos mecanicistas, propios del paradigma conductista, y el  aprendizaje por reestructuración  por las posiciones organicistas que fundamentan el enfoque cognitivo (Pozo 1997,p.12). El  movimiento investigativo generado por la psicología cognitiva ha evolucionado hasta nuestros días debido a que se preocupa por el beneficio  que  la   enseñanza de  habilidades intelectuales trae a la  educación. Desde los años  50  se   desarrollaron en el mundo diversos estudios  sobre la estructura de los procesos cognoscitivos, que ayudaron a integrar el marco conceptual  actual.             La ciencia cognitiva  ha contribuido  a la formulación  y evolución  de la teoría  de la inteligencia,  la comprensión  de lo que causa  la ejecución  cognitiva  cualificada y de lo que  debería enseñarse en las escuelas (Bruer,1995,p.63).
            En los años  70 y 80, el tema  del desarrollo de las habilidades del pensamiento cobró mayor interés para  científicos y educadores. Se realizaron investigaciones para  detectar dificultades de los estudiantes para aprender, resolver problemas y tomar decisiones; se reseñaron  nuevas maneras de enseñar y estudios para analizar el procesamiento de la información  y las habilidades que  desarrollan los estudiantes mientras resuelven problemas (Sánchez,2002).
            La investigación de los procesos cognitivos basado en supuestos constructivistas  inició en Europa con Binet, Piaget Bartlett, Dunker, Vigotsky y la Gestalt (Pozo1997 y Hernández 2006). El constructivismo que hoy conocemos se sustenta en las teorías de Piaget, Vygotsky  y los interaccionistas semióticos, es una teoría  sobre el conocimiento  y el aprendizaje, describe el saber  y cómo se llega a él. Este  paradigma sostiene que la función del  conocimiento  es  fundamentalmente adaptativa, de ahí que  las  estructuras conceptuales  que constituyen el significado y el conocimiento,  son constructos  que  cada persona elabora para sí (Gayou,2003,p.47).  En el campo de la investigación educativa constructivista  existen dos tendencias: la cognitiva   y la sociocultural. La teoría sociocultural acuñada por  Vygotsky, pone el acento en el  origen sociocultural  de los proceso psicológicos superiores y el vínculo entre aprendizaje, desarrollo y contextos de relación  interpersonal (Lomas,2001,p.51). Es importante señalar que Vygotsky realizó estudios sobre  psicología evolutiva, psicolingüística  y sobre  cuestiones relativas a  la educación, el lenguaje es para este autor un aspecto fundamental en el proceso de aculturación y el desarrollo de las funciones psicológicas superiores; un concepto medular en esta  teoría es la Zona de Desarrollo Próximo.
            En la época contemporánea, se multiplicaron las investigaciones, que integraron disciplinas como la psicolingüística, teoría de la comunicación, teoría de la información, teoría de sistemas  y la psicología cognitiva, mismas que encontraron una plataforma común: el lenguaje y sus productos (Argundín,1994,p.2). Se han estudiado los procesos de desarrollo humano, la relación entre desarrollo cognitivo y lingüístico, o bien  respecto al  progreso de la cognición y  el conocimiento lingüístico.
Respecto a las habilidades metacogitivas para la competencia escritora, destacan los aportaciones de Daniel Cassany (1999,2002), Serafini (1999,2005), Flower (1979), Flower y Hayes (1980,1981), Garton (1994), Ellen Gagné (1991), Lomas (1997,1998,1999) Jiménez Alexandre (2010), Perkins(2000),  cuyos estudios consideran la teorías de: Vygotsky, Flavell y Gardner (metacognición), Bruner y Ausubel, (Teorias del aprendizaje escolar), Nickerson,Nisbeth (programas para enseñar a pensar y enseñanza de estrategias cognitivas), Ferreiro, Teberosky (enseñanza de la lengua escrita), K.Goodman (enseñanza de la escritura), entre otras.
III. Metacognición y  lenguaje escrito.
            Según la ciencia cognitiva todos los humanos tenemos  la misma arquitectura cognitiva básica,  aunque la capacidad  de memoria  y la velocidad  del procesamiento varíe  entre los individuos (Bruer,1995. p.63), La psicología cognitiva a nivel general “…concibe el aprendizaje como un proceso activo,  la enseñanza consiste en facilitar el procesamiento mental activo por parte de los estudiantes” (Gagné,1991,p.29), y Ausubel afirma  que un aprendizaje es significativo  cuando “puede relacionarse  de modo no arbitrario  y con lo que el alumno ya sabe” (Pozo 1997.p.211), en el mismo sentido, Vygotsky siempre sostuvo que el aprendizaje humano es un  proceso en esencia interactivo, y presupone  una naturaleza social específica y un proceso mediante el cual los niños acceden a la vida intelectual que los rodea (Hernández, 2006). El aprendizaje es funcional cuando los conocimientos aprendidos pueden ser efectivamente utilizados (Coll, 1997,p.167). Lo anterior, permite afirmar que el desarrollo de la competencia cognitiva está vinculado  al  tipo de aprendizajes específicos y  experiencias educativas que  tengan los estudiantes.
            En los ochentas, los científicos cognitivos  introdujeron en la investigación el concepto de metacognición, para Perkins (2000,p.104) es un conocimiento acerca de cómo funciona la cognición; junto con Robert Swartz definió cuatro niveles de metacognición: el tácito, el consciente, el estratégico y el reflexivo. En este análisis,  es importante la idea que desde la psicología cognitiva propone John Flavell (1977, citado por Bruer 1995), que la considera como el cuarto  y más alto nivel  de la actividad mental, como el control que una persona tiene sobre sus propios  procesos cognitivos  y consiste en un conjunto de conocimientos y procesos intelectuales que toman la cognición como objeto o que regulan un aspecto determinado del funcionamiento cognitivo.  Dicho en otros términos, es la capacidad del sujeto para reflexionar sobre su cognición,  por ello, su desarrollo juega un importante papel en la construcción y uso de conocimientos.
            Si se considera que una de las capacidades fundamentales para la educación e innovación en la conformación de las sociedades del conocimiento  es sistematizar el capital intelectual y las habilidades de las personas altamente capacitadas (UNESCO, 2005), es comprensible la importancia que  tiene el estudio de la cognición y metacognición, y de lo que implica una  habilidad; misma que se conceptualiza como  una disposición natural o adquirida en un campo determinado del comportamiento, como la facultad de aplicar  el conocimiento procedimental, a través del proceso de aprendizaje en el cual el conocimiento conceptual se transforma en imágenes, y el conocimiento procedimental en habilidades o hábitos mentales (Sánchez, 2002,p.15).
            Tomando en cuenta la definición establecida en el PE 1999 de la Licenciatura en Educación Secundaria, así como los planteamientos de Escudero (2001) y Serafini (1999), las habilidades intelectuales son aptitudes que potencializan el aprendizaje de nuevos conocimientos y determinan las formas habituales de trabajo académico del estudiante. Las operaciones cognitivas son las que ayudan a generar significados y aplicar conocimientos y las metacognitivas son  las que explican, dirigen y mejoran la manera como se producen y mejoran estos significados (Sánchez,2002). En síntesis, el metaconocimiento es indispensable para desarrollar la habilidad de aprender a aprender.
            Para Bruer (1995,p.89), las habilidades cognitivas de  alto nivel implican conciencia de lo que está ocurriendo en la memoria,  en su funcionamiento por ello determinan la acción y cómo las personas controlan esos procesos;  se pueden transferir del aprendizaje  en la escuela  a las situaciones  en el mundo real  y permiten a los estudiantes  utilizar lo  que ya saben  para aprender otras  cosas con mayor rapidez.
            Otro aspecto importante que debemos revisar es el  lenguaje  escrito, mismo que se concibe como  un  medio de pensamiento y aprendizaje, Goodman (1995,p.69-70), afirma que  su desarrollo   está directamente relacionado con el éxito en la escuela.  Para  Alison F. Garton(1994,p.15), el lenguaje  es comunicación,  y el desarrollo cognitivo es un proceso activo que requiere de la facilitación social para un progreso óptimo, afirma que “Concretamente, el lenguaje es entendido como un sistema de representación, un sistema que media en el desarrollo cognitivo". Flower y Hayes (citados por Cassany, 2002), afirman que el escribir  es una actividad retórica, en ella se producen actos de aprendizaje porque el autor debe hacer un análisis correcto de las características del problema y se apoya en su  creatividad y  capacidades para solucionarlo; así, los procesos mentales de la composición tienen una organización jerárquica y concatenada. El escribir se compone de tres procesos mentales: planificar, redactar y examinar; de esta forma, durante la redacción de un escrito,  el escritor transforma las ideas que tiene en lenguaje visible y comprensible para el lector, “…los procesos de pensamiento son como herramientas que el escritor utiliza para construir un objeto: el texto. El decide cuando las utiliza y en qué orden” (Cassany 2002,p.155).
            Los estudios que se  han realizado hasta el momento  han encontrado que  los individuos  que  poseen la misma destreza  de escritura  pueden presentar  variaciones  en la calidad  de su trabajo escrito, si poseen  distintas  cantidades de conocimiento declarativo respecto al  tema  sobre el cual escriben (Gagné1991,p.299), es decir, los escritores  diestros  generan más ideas   y  aparentemente poseen claves internas  que les ayudan a generarlas;  su  objetivo es  cómo lograr  la  cohesión y la comunicación  de significados  además de que  automáticamente  aplican las reglas  de ortografía y gramática;  por otra parte a  los  que tienen menor habilidad  para la escritura les preocupa el estilo y la apariencia superficial;  su  propósito principal es evitar errores y   recuperar conocimientos  sobre un tema dado, no tienen las  destrezas  de la  ortografía, la gramática  y la puntuación automatizadas  y están más acostumbrados a las claves  externas (conversacionales) para la producción de ideas. Con estos elementos, podemos  decir que la habilidad de expresión escrita significa el dominio del saber  y el saber hacer. Por otra parte, las investigaciones realizadas en este campo,  hacen evidente que las  personas difieren en la forma en cómo generan sus ideas,   en  su capacidad y en las metas  que se establecen   para  realizar cada una de estas acciones.  
            Saber escribir un texto académico es muy importante en el sistema escolar pues con frecuencia los estudiantes son evaluados  en función  de la  calidad de éstos (Serafini,1999,p.25), sin embargo, muchas prácticas tradicionales  propician que los estudiantes  vean a la escritura  como una tarea  que consiste solo en recitar  al profesor lo que saben (Bruer,1995,p.29). Cuando una persona consigue desplegar sus habilidades cognitivas y metacognitivas  para resolver el problema de escribir eficientemente un texto, evidencia no solo su conocimiento conceptual y procedimental, también muestra el nivel de intervención que ha tenido, la mediación recibida  para apoyar su desarrollo intelectual.
            En síntesis, para un docente en formación, consolidar  su expresión  escrita  tiene gran trascendencia, no solo como un medio para desarrollar sus habilidades de pensamiento en un alto nivel y  mejorar su desempeño académico; también es importante por la posibilidad que tiene  de  enseñarlas a sus alumnos y de asumir  el nuevo rol demanda la sociedad del conocimiento.

IV. En vez de conclusiones, inicios.
            El nuevo modelo curricular en educación normal  establece que  los estudiantes normalistas además de saberes, debe tener la capacidad de generar y usar conocimientos y pensar  de modo reflexivo y crítico para desarrollar competencias docentes.  Los estudios realizados sobre este tema, indican que las competencias no se aprenden en cursos específicos, ni  tampoco al margen de  los contenidos; se  construyen mediante el  proceso formativo y el estudio personal. Por tanto, una manera de  afrontar este reto, consiste en implementar acciones complementarias a las establecidas en el  plan de estudios de secundaria aún vigente, en este caso, se propone el estudio de  los factores que posibilitan u obstaculizan el desarrollo de las habilidades metacognitivas de  expresión escrita,  para diseñar e implementar  una propuesta didáctica dirigida a que los estudiantes normalistas desarrollen su pensamiento en un alto nivel mediante  la escritura.
            La redacción de ensayos  argumentativos constituye  un instrumento importante dentro de esta propuesta, pues este tipo de textos lleva a los alumnos a ejecutar determinadas tareas de pensamiento, a usar operaciones mentales y estrategias para expresarse, implica la habilidad de evaluar el propio pensamiento, la disposición para invertir tiempo en examinar alternativas o maneras de expresar argumentos, criticas y la capacidad de asumir una postura. Permite al estudiante aplicar un proceso o procedimiento, que ha adquirido a través de la práctica y muestra la capacidad que tienen de crear, adaptar, organizar y usar el conocimiento.  Significa para el estudiante normalista la posibilidad de desarrollar habilidades cognitivas y metacognitivas para construir, usar conocimientos, estimular su pensamiento, mejorar la capacidad de  establecer conexiones lógicas, comparar y contrastar soluciones a problemas. En síntesis, le posibilitará sistematizar su capital cultural y ser competente a nivel profesional.
  
Bibliografía.
Bruer, TJ (1995)  Escuelas para pensar. Paidós: Barcelona 
Bruner, Jerome (1995).  Acción, pensamiento y Lenguaje. Compilación de  José Luis Linaza, Madrid: Alianza Editorial
Cassany, D. (1994), Enseñar lengua,  Barcelona:Grao
Cassany D (2002).Describir el escribir. Cómo se aprende  a escribir.  Barcelona, España: Paidós Comunicación
DGSPE (2010) Modelo curricular para la formación profesional de los maestros de Educación Básica proyecto de reforma curricular de las escuelas normales Seminario Académico para la Reforma Curricular de las Escuelas Normales
Garton, F. Alison ( 1994 ) Interacción social  y desarrollo del lenguaje y la cognición. Temas de Educación Barcelona, España: Paidós Ibérica
Gagné, Ellen D. (1991) La psicología cognitiva del aprendizaje escolar. España: Aprendizaje Visor
Goodman, Ken. (1995) “Lenguaje total: la manera natural del desarrollo del lenguaje”,  México: SEP
Hernández Rojas,  Gerardo. (2006)  Paradigmas  en psicología de la educación.  México: Paidós Educador
Lomas Carlos (1999) Como enseñar  a hacer  cosas con las palabras. Teoría y práctica de la educación lingüística. Vol II  2ª. España: Paidós Papeles de Pedagogía
Perkins David (2000) La escuela inteligente. Del adiestramiento de la  memoria a la educación de la mente. Biblioteca para la actualización del maestro: SEP-Gedisa.
Pozo, J.I. (1989) “Teorías cognitivas del aprendizaje”  Madrid, España: Morata
Serafini, María Teresa (1992) Cómo se escribe. México: Paidós


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